Durante el 2022 se notificaron mil 276 reacciones adversas de medicamentos.
Actualmente San Luis Potosí ocupa el Segundo Lugar Nacional en envío de notificaciones.
A fin de disminuir y/o evitar los posibles riesgos a la salud de la población usuaria de medicamentos, vacunas o dispositivos médicos, los Servicios de Salud, a través de la Comisión Estatal de Protección Contra Riesgos Sanitarios (COEPRIS), cuenta con el Centro Estatal de Farmacovigilancia, cuyo objetivo es monitorear la calidad, seguridad y eficacia de medicamentos que se comercializan a través de dos vertientes: la capacitación a los profesionales de la salud, así como la notificación de reacciones adversas de los medicamentos.
Durante el 2022, el Centro Estatal de Farmacovigilancia notificó a COFEPRIS a través del Sistema Nacional Oficial Vigi Flow, un total de mil 276 notificaciones de reacciones adversas de medicamentos, lo que coloca a la entidad como la Segunda después de la Ciudad de México, en reportar reacciones, lo que contribuye en la prevención de riesgos a la salud, así como en la modificación de los medicamentos y vacunas por parte de los Laboratorios.
La Farmacovigilancia es la ciencia que se encarga de recopilar, vigilar, investigar y evaluar la información sobre los efectos de los medicamentos, productos biológicos que incluye a las vacunas, plantas medicinales, medicina tradicional y medicina complementaria con el objetivo de identificar información nueva o nuevas reacciones adversas de los medicamentos.
De los mil 276 casos de reacciones adversas notificadas el 69% de los casos (881) corresponden a mujeres y el resto a hombres; del total de los casos un 72 por ciento se presentó en población adulta mientras que un 2% se presentó en infantes. Con respecto a los grupos de medicamentos con mayor número de reportes de reacciones adversas se encuentran en primer lugar los opioides, seguido de los anestésicos tanto generales como locales, y en tercer lugar los antibióticos.
El Centro Estatal de Farmacovigilancia comenzó a operar en marzo de 1999, desde entonces y a la fecha, se ha mantenido la preocupación por fomentar el reporte de Sospechas de Reacciones Adversas de los Medicamentos y Eventos Atribuibles a la Vacunación, teniendo como principales objetivos: consolidar la cultura de la notificación, capacitar a todos los profesionales de la salud para que la información que generen tenga la calidad suficiente para así obtener resultados


